El método de pago elegido influye directamente en cuánto tardas en recibir el dinero y qué parte llega realmente a tu cuenta.
Muy extendido en España para depósitos rápidos entre particulares, aunque no todos los operadores lo ofrecen para retiros. Donde está disponible, suele ser de los métodos más rápidos para ingresar fondos.
Suelen figurar entre las opciones más rápidas para retirar, a menudo en cuestión de horas en lugar de días. A cambio, algunos operadores reducen o excluyen directamente los bonos cuando se deposita con monedero electrónico — conviene revisarlo en las condiciones del bono.
Es de las opciones más fiables para importes elevados, aunque más lenta: entre uno y varios días hábiles según el banco. Suele ser la vía habitual cuando se superan los límites de los monederos electrónicos.
Rápidas para depositar, pero normalmente más lentas en retiros que los monederos electrónicos, ya que una devolución a tarjeta se procesa de forma distinta a una transferencia directa.
Revisar las condiciones antes del primer depósito suele ahorrar más tiempo y molestias que comparar solo el importe del bono.