RTP son las siglas de Return to Player (retorno al jugador) e indica qué porcentaje de todas las apuestas de un juego vuelve, de media, a los jugadores a muy largo plazo — estadísticamente, a lo largo de millones de rondas. Un RTP del 96 % significa que, de cada 100 PYG apostados, en promedio vuelven 96 PYG a largo plazo.
Es un promedio teórico a largo plazo, no una garantía para una sesión concreta. En una sesión corta, el resultado real puede alejarse bastante del RTP. De eso se encarga la volatilidad (o varianza) del juego, no el RTP en sí.
Un juego con RTP alto pero volatilidad alta puede dar pérdidas durante largos periodos antes de ofrecer premios grandes y poco frecuentes. Uno con volatilidad baja suele repartir premios más pequeños, pero con más frecuencia.
Los proveedores de software serios suelen publicar el RTP directamente en el juego o en sus fichas oficiales. Una misma tragaperras puede existir con distintas configuraciones de RTP, así que el valor activo puede variar según la plataforma.
El RTP sirve para comparar juegos entre sí, no para predecir el resultado de tu próxima sesión. Como orientación general, valores a partir del 96 % suelen considerarse relativamente favorables — en ningún caso es garantía de ganar.